jueves, 6 de abril de 2006


De nuevo he visto las palabras huyendo calle abajo.
Me encantaría ser una imagen en blanco y negro, con una mirada brillante pero lejana, casi inalcanzable. Apoyar los codos sobre la mesa y observar todo lo que me rodea, sin preocuparme por nada más.
No trato de detener el tiempo, he asumido que no puede ser, me limito a aceptarlo y sentir cómo pasa, sin dejar escapar un sólo instante entre los dedos. Quiero verlo, ver cómo se desliza sobre los rostros de la gente que comparte asiento conmigo en este bar, abrir los ojos y que la luz no me ciegue. Adelante, hoy puedes mirarme, no voy a apartar la vista.

2 comentarios:

Luismi dijo...

Alza la vista, pues no sería justo seguir observándote mientras tú ni siquiera constataste que lo hacía.

FMOP dijo...

De los demás quizás, pero no de ti misma.

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