jueves, 9 de noviembre de 2006




Hoy he descubierto la belleza
de ser yo misma.
-no,
no fue así;
me lo enseñaste-

Pero al hacerme mujer
al mostrarme que los seres
son tan libres

Comprendí
que libre-yo
y libre-tú
podamos tomarnos de la mano
y realizar la unión sin anularnos.

Por eso me apretujo dentro de mí misma
hasta salir las lágrimas
y en el pelo
se me prende
el sabor salado del olvido.

Algún imbécil dijo
que el poeta es la clave del mundo.

¡Mentira!
A mi sólo me queda encogerme hacia dentro
y esperar
ciegamente
un sonido, una expresión cualquiera
y que alguien
donde quiera que esté


(Ana María Rodas)emita una señal diciéndome que existo.

1 comentario:

Silvia dijo...

Precioso. No tengo palabras. Siempre hay que ser uno mismo. También, hace 5 años, un hombre me enseñó a descubrirme y a quererme.
Saludos :)