lunes, 8 de enero de 2007

8 de enero de 2007

Olvidadas del viento
se marchitan las alas.

No palpitan versos
en el alma,
ni son sensibles al tacto
las estrellas,
ni perfume de magnolias
corona los sueños.

Todo es otoño ya.

El sol sale al revés
y esclaviza mariposas
en los espejos.
La noche cerró el piano
y la lluvia desafina...


(Amparo Carballo Blanco)

1 comentario:

Silvia dijo...

Que tu otoño, aunque melancólico, sea sereno y feliz. Precioso poema.