miércoles, 25 de julio de 2007

La carta




He encontrado la casa
donde te llevaré a vivir. Es grande,

como las casas viejas. Tiene altos

los techos y en el suelo,

de tarima de enebro, duerme siempre

un rumor de hojas secas

que los pasos avivan. A los ocres

de las paredes nada ya parece
retenerles aquí. Igual que frágiles

pétalos, largo tiempo olvidados

en un libro, amarillean todos.

Entre rejas, trenzado,

un rosal sin podar.
En el jardín pequeño, una fuente

y un fauno. Y me dicen

que también unos mirlos.

Cuando en los meses fríos del otoño,

al escuchar sus silbos

cobren la vida tus ojos, en el verde

del agua miraré contigo

cómo mueren los días.

Cómo se vuelve polvo en esos muebles

oscuros tu silencio

que azotará la lluvia

allí donde te encuentres.

(Andrés Trapiello)

miércoles, 11 de julio de 2007

Fragmento


...Cuando volvía,
los versos se estrellaron contra el suelo,
y la sangre brotó de cada letra;
me llamaste asesino,¿cómo no serlo?
Los poetas, decía mi sabio Amigo,
no servimos para enamorarnos.
Y sin embargo nadie es poeta sin haberlo estado alguna vez.

(Enar Marie Fianna)

martes, 3 de julio de 2007

Mi presencia ausente

Me miro en un espejo que no refleja nada porque hace tiempo se lo llevaron. Ahora tengo la pared frente a mí y pienso en todos mis rostros reflejados que se fueron con él, impresos en su memoria, tras el cristal y sobre la emulsión de estaño.

Por lo menos quedé yo, y mi sombra.

(Pablo Paniagua)