martes, 15 de enero de 2008

15 de enero de 2008

Un silogismo concluye la muerte de Dios
pero también la muerte del hombre
que razona el silogismo.

Un silogismo queda entonces bailando solo
con el trabajo de ser
un nuevo Dios
que invente al hombre.

(E. F. Iancilevich)

1 comentario:

Silvia dijo...

Me ha encantado este pensamiento. Un abrazo