miércoles, 16 de abril de 2008

16 de abril de 2008

La soledad se desnuda en tus ojos,
muchacha interminable, extensa en la amargura;
quizá un muerto fugitivo te anida
y te cruza la sangre y, en la sangre, anochece.

(Antonio Gamoneda)
Te beberé el cabello
y cerraré los ojos.

Tú seguirás manando
tu cabello
turbio de besos.

(Antonio Gamoneda)