miércoles, 11 de junio de 2008

Estrellas

Vivo en un mundo torpe de ladrillos mojados por la lluvia
donde cerrar los ojos ya no basta;
porque ahora viven también dentro los ladrillos,
forman paredes sucias, que dividen mi intimidad en cuartos
y pensamientos y tristezas.
Escapar.
Puedo cerrar los ojos y las manos y pensar en la nada;
recorro con el alma todas las ciudades del mundo.
Pero invariablemente tengo que volver
al patio en obras, a la vulgaridad de las comidas;
todo porque ellos renunciaron, se conformaron
siempre,
decidieron
dejar de lado las estrellas.
Y yo delante de ellos nunca menciono las estrellas.
Luego, cuando estoy sola, repito las palabras que me gustan:
Estrellas, estrellas, estrellas;
y después las escribo.
No hay mundos ideales, pero existen espíritus
que no se conformaron,
que hicieron sus paredes de luceros vespertinos,
y viven siempre en las alturas, y nunca tienen miedo.


(Ana Isabel Conejo)

1 comentario:

Silvia dijo...

Ojalá el mundo se llenara de esos espíritus, entonces, existiría una esperanza. Qué hermoso todo lo que expones.
Me alegra volver a visitarte