domingo, 24 de enero de 2010

Así acontece ya con cada instante.
El sonido es la muerte que todavía resiste
y levanta, sin manos, un gesto hacia lo vivo.

Oye mi corazón; se está moviendo.
Y esta música horrenda que no te conmueve
soy yo.

(Juan Eduardo Cirlot)

1 comentario:

Luismi dijo...

Me parece preciosa, de lo más bonito que has publicado. ¿Dónde encuentras tanto buen poeta?