domingo, 25 de julio de 2010

Cuando el coñac
y el anís
se funden,
el hielo amanece
y el sinsabor
me vacía, hacia el vómito.
Entonces
hasta mi bilis
te necesita.

(Felipe Zapico Alonso)
Cae la tarde
aplastándome,
viene la sed
y la sed me seca.
La noche mortuoria
humedece mis tejidos,
cae el día
cae la noche,
y me aplastan
me aplastan.

(Felipe Zapico Alonso)

viernes, 23 de julio de 2010

Nunca tomaré ya
el tren para Nueva York.
Olvidaré el raíl,
al revisor,
los tejados nevados,
tu cuerpo abrasándome,
recordaré
el precio del billete
y tu mirada al mentirme.

(Felipe Zapico Alonso)
Son los días los que pasan,
sólo los días.
Tú permaneces
hiriente,
y no faltas ni un sólo día.

(Felipe Zapico Alonso)

jueves, 22 de julio de 2010

El columpio
había quedado roto
los niños lloraban
y tú sólo pensabas
en librarte de mí,
en romperme.

(Felipe Zapico Alonso)
Acopié gozos
llegó el yermo
y fue tanta la tristeza
que sólo pude escribirlo.

(Felipe Zapico Alonso)
Me has dejado en barbecho
soy casi un erial,
para ti,
un desierto.

(Felipe Zapico Alonso)

domingo, 18 de julio de 2010

No volverá a ser hoy
hasta que pasen cuatro años.
Te habré olvidado,
me habrás deseado.
Los tumultos se sucederán
y tu letargo irá en aumento
seguiré viviendo sin sentido
mientras tú dejas escapar la vida.

(Felipe Zapico Alonso)
Estabas rota,
nuevamente estabas rota,
te recompuse
desprotegiendo mi dolor
y destrozando mi locura
mi ingenua ternura
rompiste mi valor
sosegaste mi caja de Pandora.
Ahora, desmadejado,
recompongo la alambrada
fortifico la muralla
desbarato la cordura.

(Felipe Zapico Alonso)

jueves, 15 de julio de 2010

No sé nada

Ahora tengo que hacer que no sé nada
que no me entero.
Como si no supiera reconocer
que alguien de carne y hueso
-sobre todo de carne-
está en su cabeza.
Como si no conociera
esa falta de atención
y esos larguísimos monólogos.

(Rafael Álvarez Nogal)

Los números

Me gusta escribir las cuatro letras del número tres
y las seis del número cuatro.
Nos miramos cinco veces
antes de besarnos
y no sé cuántas veces antes de decirte ¿bailas conmigo?
Nunca he conseguido contar tus vértebras
ni me ha dado tiempo
a masajear tus diez dedos de los pies.
Conozco bien tus pares
y de los impares y blandos
no es el momento de hablar.
Siete pasos dimos de la mano
hasta que me la soltaste
y de eso hace dos años y medio.
Sesenta pulsaciones no sé cuándo
pero muchas más si me besas con los ojos cerrados
durante más de ciento veinte segundos.
Entrelazas tus cinco dedos
en los cuatro huecos de mi mano
y mis pensamientos van a mil
y mi corazón
que momentáneamente tuvo cero contracciones
despierta y me instala en una sonrisa infinita.
Creo que ese infinito más uno
debe ser la felicidad
un lugar donde no hay números
y no existen dimensiones.

(Rafael Álvarez Nogal)

miércoles, 14 de julio de 2010

Pasar el trago

Debes pasar el trago tú
pero no te veas sola ni desasistida.
Estoy
y te quiero.


(Rafael Álvarez Nogal)

martes, 13 de julio de 2010

Farolas

Nos perdimos de vista.
No supimos nada en años.

Fue al volver la esquina
al atardecer
con las farolas encendidas
donde te volví a ver.

(Rafael Álvarez Nogal)

lunes, 12 de julio de 2010

Te podría hablar

Te podría hablar del otoño
desde una playa en agosto.
El otoño es hermoso
te abrazo en la calle con más ropa que ahora.
Te podría hablar
de hojas y setas
de atardeceres plácidos
y a veces de la presentida nieve.

Te podría hablar del invierno
desde una playa en agosto.
En invierno la ropa abriga
lo sé porque al llegar a casa
tienes solamente la cara fría.
Lo sé porque te repaso el cuerpo entero
sin importar el orden de la ropa
ni ningún otro orden.
Te podría hablar de la nieve real
de heladas, nieblas
y vahos.

Te podría hablar de la primavera
desde una playa en agosto.
Los días se alargan
y puedo ver el reflejo del sol en tu cara
hasta más tarde.
Me detengo
y ocupo minutos en ver el sol mortecino en tus ojos
mientras lees.
Te podría hablar de la explosión verde
de los árboles, del croar de las ranas
y de hormonas.

Te podría hablar del verano
desde una playa en agosto.
Levanto la vista
y te veo jugar con tu hijo en la playa
y creo
mientras te escribo estas líneas
que las estaciones
el transcurrir del tiempo
y las sonoras olas
se reúnen en la forma en que te miro
y te amo.

(Rafael Álvarez Nogal)

domingo, 11 de julio de 2010

Mimo

Transformado en mimo me agacho
tomo una inexistente flor
la huelo
y te la ofrezco.
Lo fantástico es que tú la recoges
la hueles
se te humedecen los ojos
y como yo
te impregnas de intangibles.

(Rafael Álvarez Nogal)

viernes, 9 de julio de 2010

Amor

Los dos enmudecieron ante la nieve. Él no cree que el lobo le ame, pero fue incapaz de dispararle.

(Jesús Díez Fernández)