domingo, 30 de octubre de 2011

Lágrimas de mujer

El rostro pesaroso 
de la virgen
intentando explicarle
al carpintero
la mediación divina
en el desaguisado,
resultaba
-sin duda-
mucho más convincente
que tus lágrimas.

(Karmelo C. Iribarren)

2 comentarios:

Minipunk dijo...

Que palabras más duras.

drenched dijo...

Como la realidad :)