lunes, 19 de diciembre de 2011

Final

Soy conducida por calles estrechas,
casas bajas de color miel.
En las azoteas veo hombres sentados,
son simios, mirándonos en silencio.

El camino de tierra se rompe tras un capitel
y dos columnas blancas.
La gente huye del autobús que derrapa
entre el vapor de humaredas.

Del maletín en mi maleta saco caramelos
que guardo en el bolsillo derecho.
El suelo quema.


Cuelgo unos zapatos a mi cuello.
No queda tiempo.
Solamente morir de pie.

(Nuria de la Arada)

1 comentario:

Irma dijo...

¡¡Feliz Navidad!! y mucha utopía para todos, que buena falta nos hace.

Besines, Irma.-