miércoles, 22 de febrero de 2012

Querida mía

Querida mía:

Las noches, sus bandadas
de cuervos y de sueños
aleteando negros y graznantes;
el infierno que es sordo, la locura
ocupando mi frente y la garganta;
las horas como hilos
de arena en un reloj inacabable,
y yo estoy dentro. 
Un agujero negro, la razón.
La marioneta de mi cuerpo;
el mundo inalcanzable,
tras un cristal blindado;
las palabras que surgen
como dentro del agua,
o las palabras que retumban;
el guiñapo que está 
flotando dentro de ese agua;
el aire que se vuelve
un cañonazo, sólido en el pecho;
y ese derrumbe incontrolado
que el esqueleto oculta. 
Este dolor sin sitio. 

Querida mía: 

Nunca nadie más bello y más ausente. 
Ahora sé
que durante toda mi vida
me ha acompañado el miedo
a que ya nunca más
estuvieras. 

(16 de abril de 2011)

(Inmaculada Moreno)

No hay comentarios: