jueves, 1 de enero de 2015

Envíame una carta



Envíame una carta, aunque se pierda.
Envíame unas velas encendidas, no sé,
un monte por ejemplo, que me mire desde arriba.
Envíame sonatas, pergaminos,
capiteles corintios que apuntalen
esta luz de la tarde
que resbala.
Algo de Brahms, el mar y su epicentro.
Banderas, sin mancharse de colores,
que se puedan pintar como se quiera.
Y sobre todo aire, sin cauces, aire suelto.

De momento la carta, aunque se pierda.


(Blanca Sarausa)

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