Emoción de la nada que fabrica
cántaros
con arcilla de los sueños.
Pero tengo que ser
lo que no he sido.
La luz que se convierte en firmamento,
La levedad que mira el horizonte,
lo que no sé decir,
lo que no entiendo.
Lo que fue, cuando yo era la otra nada
que me dio su verdad, para que el eco
habitara conmigo en esta casa.
(Adolfo Alonso Ares)
Mostrando entradas con la etiqueta Adolfo Alonso Ares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adolfo Alonso Ares. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de noviembre de 2012
lunes, 19 de noviembre de 2012
jueves, 8 de noviembre de 2012
El arca con papeles ilegibles,
la voz que se incrustó en las piedras viejas
de un templo imaginario.
La sal que condimenta nuestra alcoba,
las tejas que se nutren con silencio
en la casa de musgo.
Todo lo que vincula a la palabra
es oración del tiempo
que se queda
colgada de las ramas de los olmos.
Lo que nutre de espacios el abismo
para hacer un hogar.
Y aquí, bajo este signo imaginario,
deposito una piedra del camino
para esconder un templo.
Divido la miseria entre los surcos
de labradores pobres
y fabrico otro río
que vierta su humedad
en el pasado.
(Adolfo Alonso Ares, nacido en Astorga)
la voz que se incrustó en las piedras viejas
de un templo imaginario.
La sal que condimenta nuestra alcoba,
las tejas que se nutren con silencio
en la casa de musgo.
Todo lo que vincula a la palabra
es oración del tiempo
que se queda
colgada de las ramas de los olmos.
Lo que nutre de espacios el abismo
para hacer un hogar.
Y aquí, bajo este signo imaginario,
deposito una piedra del camino
para esconder un templo.
Divido la miseria entre los surcos
de labradores pobres
y fabrico otro río
que vierta su humedad
en el pasado.
(Adolfo Alonso Ares, nacido en Astorga)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)