Tenía la rebeldía de un lazo de papel bailando en un ventilador
Y la misma fragilidad
Una boca trazada a ciegas de color violáceo acabada en pico
por la que cualquier paralítico emocional se hubiese vuelto alpinista
Hubiese jurado que sería capaz de detonar una ciudad
tan sólo con chascar los dedos
Y es que sin haberlo visto puedo decirte que sé
Que cada vez que levanta la mano para parar un taxi
Corta el tráfico
No importaba la estación del año
porque yo siempre pensaba en Atocha
y sé que algunos días las noches son más largas
como sé que a veces tiene que llover
cuando decide quedarse en casa a acariciarse
cierra la boca para que no entremos las moscas
y nos manda a todas a la mierda
Después sale tranquila a comprar flores
y el sol vuelve a ponerse hasta arriba
Se tapaba la boca al reírse
Yo nunca le dije que vi abrirse una grieta
en la pared tras su nuca
Mientras ella soltaba una carcajada
Y fue entonces cuando supe que si las paredes hablaran
le sonreirían antes de pedirle matrimonio
Bueno,
Tal vez esto lo supe
Cuando la vi desnuda apoyada de espaldas en una
y aparecieron manchas rojizas en la habitación
Como si se estuviese sonrojando
o poniéndose cachonda
Si os la cruzáis rompiendo las aceras
con esa cara de libertad que desea ser pájaro a salvo
con ese ansia de ser amada como ella se ha amado
con esa falda de flores que se arrancó con mis propias manos
Paradla, va armada
Esos dientes son putas balas
O sonríe o dispara.
(Irene X)
