Vibra en mí el Universo con el temblor primero,
el único, esencial. El exterior asoma
-pozo de la retina- a buscar su principio.
Dentro, fuera, es lo mismo: cuando abrimos los ojos
nació el mundo. Existimos
porque un sueño de astros sostiene nuestro peso.
(Pilar Blanco)
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viernes, 11 de octubre de 2013
miércoles, 9 de octubre de 2013
¿Qué fueron sino pesares?
Inventamos la vida
como un vasto engranaje de soberbia y de miedo,
de oropeles y llanto.
Oponemos endebles tablas al huracán
y éste nos zarandea, hace crujir los huesos,
estremecer el alma;
juega con nuestro peso que se esparce y astilla.
Presos del torbellino, hojas sin voluntad que el destino golpea,
agitamos las alas que nunca hemos tenido
y fingimos el vuelo.
(Pilar Blanco)
como un vasto engranaje de soberbia y de miedo,
de oropeles y llanto.
Oponemos endebles tablas al huracán
y éste nos zarandea, hace crujir los huesos,
estremecer el alma;
juega con nuestro peso que se esparce y astilla.
Presos del torbellino, hojas sin voluntad que el destino golpea,
agitamos las alas que nunca hemos tenido
y fingimos el vuelo.
(Pilar Blanco)
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Si supieras que a veces
me cuesta respirar, garganta a la deriva
remontando el abismo líquido de las aguas.
Si supieras
del ansia de no hundirse,
la lucha permanente del cuerpo braceando
por mantener el ritmo de la respiración,
por desoír la dulce llamada de lo oscuro
-sirenas escondidas acechando mi sangre,
conduciendo hasta el fondo la lava de mis venas,
afilando en mis ojos su maraña
de líquenes y erizos-,
si supieras...
El peso del cuerpo oprime los pulmones,
el roce de la vida araña hasta la encía,
el goteo del alma desangra todo empuje,
todo sueño gastado,
toda alba de futuro presentida.
Ay, si supieras
que vivo a flor de agua y no sé cómo,
y ya no sé nadar
ni mantenerme.
(Pilar Blanco)
martes, 24 de septiembre de 2013
No puedes comprender cuánto peso sostiene
la costra de los años.
Desde la lejanía de la edad
te sientes invencible, crees eterna y dorada
la plenitud, la piel, la ingenua fe en ti misma
que caerá, como el musgo trepa por la pared
de viejos optimismos.
Pues todo está ya hecho, todo probado en pasos sucesivos
y aún así nos parece
todo por descubrir. Aferra tus paisajes,
el calor de tus soles, los afectos
que crees perennes. Cuando arrecie el otoño
tus pasos pisarán su brevedad podrida.
(Pilar Blanco - Autora leonesa)
la costra de los años.
Desde la lejanía de la edad
te sientes invencible, crees eterna y dorada
la plenitud, la piel, la ingenua fe en ti misma
que caerá, como el musgo trepa por la pared
de viejos optimismos.
Pues todo está ya hecho, todo probado en pasos sucesivos
y aún así nos parece
todo por descubrir. Aferra tus paisajes,
el calor de tus soles, los afectos
que crees perennes. Cuando arrecie el otoño
tus pasos pisarán su brevedad podrida.
(Pilar Blanco - Autora leonesa)
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