domingo, 27 de noviembre de 2022

De la casa grande

De la casa grande
solo recuerdo aquel armario blanco
encallado en aquel largo pasillo
como en un río encajonado y pedregoso.

Un útero vacío que no sangrase nunca
y alumbrara por dentro.

En su interior
entre sábanas perfumadas
mantelerías de hilo
y toallas de rizo americano
mamá nos escondía bajo llave
las fotos y las cartas de aquel desconocido.

Canoso y trajeado,
era un hombre elegante
de facciones sureñas
que imantaba mi cuerpo,
lo llenaba de lámparas,
con aquella sonrisa
sonora y reflectante.

Eran fotos de estudio
siempre de medio cuerpo
-su corbata ejemplar,
el chaleco de ante abotonado,
ligeramente abierto-.

Yo entraba en ellas 
como en un oleaje sin retorno.

Me imaginaba dentro
de aquella madre
rebosante y eterna
que siempre estaba huyendo.

Me encarnaba en tu piel
me infiltraba en tu sueño de tálamo escindido
de camisón secreto.

Después llegaba él
y yo lo acariciaba
con cada uno de tus dedos
que eran lentos navíos
penetrando aquel hielo.

Él sigue allí
a veces puedo verlo apostado en mi infancia
-cada vez más ajeno-,
mirando hacia el balcón de nuestra casa
mientras un limpiabotas
le lustra los zapatos.


(Rosana Acquaroni)


sábado, 25 de junio de 2022

Cura 14

Tenía la rebeldía de un lazo de papel bailando en un ventilador
Y la misma fragilidad
Una boca trazada a ciegas de color violáceo acabada en pico
por la que cualquier paralítico emocional se hubiese vuelto alpinista

Hubiese jurado que sería capaz de detonar una ciudad
tan sólo con chascar los dedos
Y es que sin haberlo visto puedo decirte que sé
Que cada vez que levanta la mano para parar un taxi
Corta el tráfico

No importaba la estación del año
porque yo siempre pensaba en Atocha
y sé que algunos días las noches son más largas
como sé que a veces tiene que llover
cuando decide quedarse en casa a acariciarse
cierra la boca para que no entremos las moscas
y nos manda a todas a la mierda

Después sale tranquila a comprar flores
y el sol vuelve a ponerse hasta arriba

Se tapaba la boca al reírse
Yo nunca le dije que vi abrirse una grieta
en la pared tras su nuca
Mientras ella soltaba una carcajada
Y fue entonces cuando supe que si las paredes hablaran
le sonreirían antes de pedirle matrimonio

Bueno, 
Tal vez esto lo supe
Cuando la vi desnuda apoyada de espaldas en una
y aparecieron manchas rojizas en la habitación
Como si se estuviese sonrojando
o poniéndose cachonda

Si os la cruzáis rompiendo las aceras
con esa cara de libertad que desea ser pájaro a salvo
con ese ansia de ser amada como ella se ha amado
con esa falda de flores que se arrancó con mis propias manos

Paradla, va armada
Esos dientes son putas balas
O sonríe o dispara.

(Irene X)

viernes, 4 de febrero de 2022

Sus ojos

 


Sus ojos tenían
una melancolía preciosa.

Preciosa para mí,
claro está.

No creo que a ella
le hiciera ninguna gracia
el pasado que le decoró
de esa forma
la mirada. 

(Marwan)