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jueves, 16 de octubre de 2014

Memoria

Tiempo atrás, vida atrás, me recogí en mi sangre
y aniñé mi esperanza para crear un fruto.
En el tierno silencio de aquellos largos meses
nos mecía a los dos el giro de la tierra.
Después, al alumbrarlo, la tierra se detuvo.

(María Victoria Atencia)


martes, 14 de octubre de 2014

Mujer de Lot

Se te iba haciendo el cuello de sal y la sonrisa
de piedra, y eran páramos los campos
y la ciudad azufre, y habías vuelto el rostro
fuera del orden propio natural (o invitada
por ese mismo orden), olvidando la antigua
dulzura consabida, y supiste de pronto
que era aquel gesto tuyo quien prendía las llamas.


(María Victoria Atencia)

lunes, 6 de octubre de 2014

Muñeca rota


¿Qué me intenta decir tu deterioro? Vente,
muñeca frágil y doliente y herida,
sin faldones que cubran tu cuerpo descompuesto,
sin un alma mecánica que te cubra, desastre
de los años y el trato.
No me aparté de ti; nos apartaron
convenciones y usos: no era propio quererte,
y hoy pienso que otras manos te han mecido en exceso.

(María Victoria Atencia)


domingo, 5 de octubre de 2014

Life-Boat

Hay siempre una galerna
en el rincón del lienzo por donde el mar se rompe,
que nos fuerza a adentrarnos
en busca de la vida,
aunque después las olas
devuelvan nuestros restos contra el embarcadero. 

(María Victoria Atencia)

El Conde D.

Cada noche te espero desde antes de acostarme,
y cuando sobrevienes, agregada presencia
a mi quehacer, pareja de topacios que rompe
contra la piedra azul serena de los míos, 
dócilmente interrumpo mi sueño y, pues prefieres
las sombras, me levanto y cierro las cortinas.
Ya puedes reclinar tu cabeza en mi hombro
y aposentar tus dientes con su sed en mi aorta,
boá de Transilvania que me cercase el cuello. 
El mosto de la muerte con su empacho te alienta.
Me voy quedando fría en tanto que amanece
y sorbes acremente mi paz a borbotones. 

(María Victoria Atencia)