jueves, 22 de enero de 2009

No tuvo ayer su día


Ya desde muy temprano,
ayer fue tarde.

Amaneció el crepúsculo, y al alba
el cielo derramó sobre la tierra
un gran haz de penumbra.

Cerca del mediodía
un firmamento tenue e incompleto
-¿cifra de nuestra suerte?-
brillaba todavía en el espacio.

(La luna
no iluminaba al mundo;
su cuerpo transparente
nos permitía tan sólo adivinar
la existencia más alta de otro cielo
inclemente también, inapelable.)

Seguimos esperando, sin embargo.

Imprecisas señales
-un latido de pájaros, a veces;
el eco de un relámpago;
súbitas rachas de violento viento-
nos mantenían alerta.

A la hora del ocaso
salió un momento el sol para ponerse
y confirmó las sombras con ceniza.

(Ángel González)

martes, 13 de enero de 2009

Fotografía

Me estás robando el alma mientras me haces la foto
y con cada disparo fabricas un cadáver.
¿Dónde estarán mi tiempo
y mi respiración y la inconsciencia
con que se mira al mundo, si miro a un asesino?
Posar para una foto es simular la vida
y la casualidad.

Por eso,
quien esté en el papel no seré yo
sino mi fingimiento y tu versión de los hechos.

Tú eres bueno en tu oficio.
Yo engaño al Cíclope y me llamo Nadie.

(José Luis Piquero)
(La mujer de la foto es Chan Marshall)

domingo, 7 de septiembre de 2008

La infanta anatomista


Escuché a una niña de voz negra
nombrando sus huesos:
los describía y los ubicaba en su cuerpo.
Un animal hablado
La miraba y se complacía.

Por qué les enseñan estas cosas a los niños.
Voy a retirarme de esas muertes
cuando descanse
y una aureola tumultuosa
diga ser mi obra completa.
Vi a la niña que sabía de huesos
soplando sus manos que eran todo cenizas
mientras otros cortejaban su erudición
y la aplaudían.
La oí decir que los pájaros no tienen esqueleto.
Fue su último exabrupto de inocencia.
(Cecilia Borio)


lunes, 25 de agosto de 2008

Nada ha bastado aún para destruirme aunque
tengo la sensación de haber sido destruido.


(Bruno Marcos)

jueves, 31 de julio de 2008

A veces, cuando la luz

A veces, cuando la luz incide en extraños ángulos
y te devuelve a la infancia

deambulando por una mansión desvencijada
totalmente oculta bajo viejos sauces

o un convento abandonado que guardan la cicuta
y abetos gigantescos erguidos flanco a flanco,

de nuevo sabes que allende ese muro,
bajo la indómita cabellera de los sauces

persiste algo secreto,
tan maravilloso y peligroso

que si te adentraras y contemplaras
morirías, o serías feliz por siempre.

(Lisel Mueller)

lunes, 23 de junio de 2008

Deseos

Un chal para mis hombros,
cubrídmelos
con algo inútil y reconfortante.

Ojalá cada noche
tuviese dentro
una campana o una lamparita,

no sé qué soledad de niña enferma,
qué desamparo de ángel me estremece,

cómo desearía
un cuento,
una muñeca,
una sopa de lluvia con su yema amarilla,

un dibujo animado de elefantes
o una buena película de barcos,

felicidad concreta
por una sola vez...

(Ana Isabel Conejo)

sábado, 14 de junio de 2008

Volveré

Volveré luminosa y perdida.
Me quitaré los terciopelos negros
del modo en que me miras,
y sabré que esta noche es todo lo que tengo.

(Ana Isabel Conejo)

miércoles, 11 de junio de 2008

Estrellas

Vivo en un mundo torpe de ladrillos mojados por la lluvia
donde cerrar los ojos ya no basta;
porque ahora viven también dentro los ladrillos,
forman paredes sucias, que dividen mi intimidad en cuartos
y pensamientos y tristezas.
Escapar.
Puedo cerrar los ojos y las manos y pensar en la nada;
recorro con el alma todas las ciudades del mundo.
Pero invariablemente tengo que volver
al patio en obras, a la vulgaridad de las comidas;
todo porque ellos renunciaron, se conformaron
siempre,
decidieron
dejar de lado las estrellas.
Y yo delante de ellos nunca menciono las estrellas.
Luego, cuando estoy sola, repito las palabras que me gustan:
Estrellas, estrellas, estrellas;
y después las escribo.
No hay mundos ideales, pero existen espíritus
que no se conformaron,
que hicieron sus paredes de luceros vespertinos,
y viven siempre en las alturas, y nunca tienen miedo.


(Ana Isabel Conejo)

miércoles, 16 de abril de 2008

16 de abril de 2008

La soledad se desnuda en tus ojos,
muchacha interminable, extensa en la amargura;
quizá un muerto fugitivo te anida
y te cruza la sangre y, en la sangre, anochece.

(Antonio Gamoneda)
Te beberé el cabello
y cerraré los ojos.

Tú seguirás manando
tu cabello
turbio de besos.

(Antonio Gamoneda)

martes, 15 de enero de 2008

15 de enero de 2008

Un silogismo concluye la muerte de Dios
pero también la muerte del hombre
que razona el silogismo.

Un silogismo queda entonces bailando solo
con el trabajo de ser
un nuevo Dios
que invente al hombre.

(E. F. Iancilevich)

lunes, 14 de enero de 2008

Hoy, por tu culpa

I

Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.


II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.


III

Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.


IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.


V

Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.


VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.


VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.


VIII

Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.


IX

Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.


X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.


XI

Al negro sol del silencio las palabras se doraban.


XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.


XIII

Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.


XIV

La noche tiene la forma de un grito de lobo.


XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.


XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba no vi otra cosa que a mí misma.


XVII

Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.


XVIII

Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.


XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.

(Alejandra Pizarnik)

Ofrenda

Alguna vez,
cuando llegue a estar vacío
cerraré la puerta y arrojaré
la llave;

sí,
hay que arrojarse afuera
como una ofrenda sin retorno,
como un regalo que nadie acoja.

(Hugo Mujica)

jueves, 29 de noviembre de 2007

Reflexiones de Ícaro

Son de cera mis alas
pero vuelo
y seguiré volando
aunque el sol las derrita
y me desplome.
No quisiera ser rey
de tierras desoladas
sin árboles
sin ríos
sin manos que abran puertas.
A través de sus lágrimas
me contempla mi padre
quizá me llamen loco
temerario
poeta
mas seguiré volando
alzándome hacia el sol
estoy llorando ahora
no quiero ver más cuervos
ni escuchar sus graznidos
se está encogiendo el mar
se borra el horizonte
me acerca
estoy llegando
las nubes son mi tumba.


(Claribel Alegría)

sábado, 24 de noviembre de 2007

Hermes

Te llevo prisionero
en mi anillo
tus sandalias aladas
me arrebatan
eres lira en mis manos
luz de sombra
buceo en mis abismos
con tu luz
y encuentro desiertos
sirenas extraviadas
que sollozan
pero hay también infancia
crepúsculos con playas.
Vas marcando mis pasos
escribo enfebrecida
buceo en el pasado
en el presente
y pierdo el equilibrio
y caigo
y caigo.
No me hagas profecías
no las quiero
no quiero que se anclen
mis sentidos.
Necesito tu hoz
para cortar instantes
para talar cosas imposibles:
alfabetos
y músicas
y sueños
y hacerlos brillar
en mi penumbra.
Te llevo prisionero
en un anillo
pero eres tú
quien me fustiga.

(Claribel Alegría)

domingo, 18 de noviembre de 2007

En este caso: A mi padre

Dicen que la muerte es solitaria
que nos morimos solos
aunque estemos rodeados de aquellos que nos aman
pero tú me llamaste
y yo no estuve:
no te cerré los ojos
no te besé la frente
no te ayudé a pasar
al otro lado
estuve lejos
lejos de ti que me alumbraste
me nutriste
educaste mis alas.
No cumplí con el rito
estuve lejos
lejos
y ese es el sollozo que me arrebata en olas
en cúpulas
en grutas
y no puede salir
y me persigue en sueños
y me ahoga.
Perdóname, libérame
necesito aullar
batir tambores
un golpe en la cerviz
un estallido
para arrancar de cuajo este sollozo
y no invocarte más
en desolados
versos.

(Claribel Alegría)

viernes, 16 de noviembre de 2007

Artemisa

Eres la triple diosa
la triple diosa luna
que engendra en mí
visiones.
Disparas desde lejos
y asciendo
y desciendo
me llevas de la luz
a las tinieblas
y otra vez a la luz
y al terror.
Eres la madre buena
la de múltiples pechos
que nutre todo lo que vive
la virgen cazadora
queriendo atravesar el horizonte
la voraz taladora
la fuerza que me arrastra
y me transforma.
Nuestro vuelo es nocturno
y volamos
volamos
Artemisa
y yo bebo tu leche
y cruzamos galaxias
y amamanto serpientes
en mi vuelo
y acuno a la muerte
entre mis pechos
y la muerte está viva
resplandece
y sigo el vuelo de tu flecha
y te pierdo
Artemisa
y desciendo al abismo
y en la muerte se encoge
y se me vuelve momia
y estoy aquí de nuevo
con los ojos abiertos
vieron su oscuridad
en las estrellas
y no quieren cerrarse
y hay en ellos tierra
y hay polvo estelar.
Ayúdame
Artemisa
los párpados me pesan:
una canción de cuna
o tu certera flecha.

(Claribel Alegría)

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Aferrada

Aferrada a tu luz
atravieso mi tiempo
ha habido y habrá
inesperados vientos
huracanes
tormentas
y sequías,
pero sé desde siempre
que tú me sostendrás.


(Claribel Alegría)

domingo, 11 de noviembre de 2007

No estoy sola



No estoy sola
ni lo estaré jamás
me acompaña tu ausencia.


(Claribel Alegría)

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Hoy que estoy triste como tantos otros días (7 de noviembre de 2007)

Estás vivo en mi pecho
y sólo yo te siento.
Eres el alquimista
que transforma en poesía
nuestro llanto.

(Claribel Alegría)