
He encontrado la casa
donde te llevaré a vivir. Es grande,
como las casas viejas. Tiene altos
los techos y en el suelo,
de tarima de enebro, duerme siempre
un rumor de hojas secas
que los pasos avivan. A los ocres
de las paredes nada ya parece
retenerles aquí. Igual que frágiles
pétalos, largo tiempo olvidados
en un libro, amarillean todos.
Entre rejas, trenzado,
un rosal sin podar.
En el jardín pequeño, una fuente
y un fauno. Y me dicen
que también unos mirlos.
Cuando en los meses fríos del otoño,
al escuchar sus silbos
cobren la vida tus ojos, en el verde
del agua miraré contigo
cómo mueren los días.
Cómo se vuelve polvo en esos muebles
oscuros tu silencio
que azotará la lluvia
allí donde te encuentres.
(Andrés Trapiello)
1 comentario:
Bonita expresión del sueño... la lástima es que rara vez podemos arrastrar a alguien a nuestro sueño, ya que todos tenemos los propios, y luchamos por conseguirlos... a veces confluimos, y sonreímos... =)
Bezos!*
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