
Para que tú lo destrozaras
yo levanté este castillo.
Mis centinelas dormían
pagados por un dueño borracho.
Ahora ya nada puedes hacer,
te encuentras en el centro del laberinto
y tu única meta posible
es el extravío
o la conquista del tesoro.
Afuera el campo abierto
aún brama por ti,
pero tú ya perteneces
a este lado de la ruina.
(Luisa Castro)
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