domingo, 26 de septiembre de 2010

Lugares comunes

Buscaba el amor y me tropecé contigo.
Tú venías del amor y lamías tus heridas
con la misma ansiedad furtiva que mi pecho.
Yo no sabía qué pensar, y no pensé;
cómo iba a sospechar de tu lengua pasajera
si yo quería quererte tanto que apenas te conocí.
El eco de dolores antiguos te reclamó
y aquel mismo día me dijiste que te ibas.
Ya no estabas ni estarías, mi geografía
se estancó donde todos los rincones
eran un solo vacío. Y así quedé errando
en la tierra yerma de tu ausencia,
lamiendo tu nombre y sus heridas,
forzando otros tropiezos de lujuria y tambaleo
que me pierden sin quererlo en un lugar llamado amor.

(Sergio Rodríguez)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Antología - E. E. Cummings

El chico de Doll duerme
bajo una escalera
y ve a veintiocho
señoras en fila

la primera señora
dice a nueve de las señoras
que sus labios beben agua
pero su corazón bebe vino

la décima señora
dice a nueve de las señoras
que deben encadenar sus pies
pues sus muñecas son demasiado finas

la decimonovena
dice a nueve de las señoras
quedáos con su boca
pues sus ojos son míos.

El chico de Doll duerme
bajo una escalera
por cada milla que avanzan los pies
el corazón avanza nueve.

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Doll's boy's asleep
under a stile
he sees eight and twenty
ladies in a line

the first lady
says to nine ladies
his lips drink water
but his heart drinks wine

the tenth lady
says to nine ladies
they must chain his foot
for his wrist's too fine

the nineteenth
says to nine ladies
yout take his mouth
for his eyes are mine.

Doll's boy's asleep
under the stile
for every mile the feet go
the heart goes nine.



domingo, 25 de julio de 2010

Cuando el coñac
y el anís
se funden,
el hielo amanece
y el sinsabor
me vacía, hacia el vómito.
Entonces
hasta mi bilis
te necesita.

(Felipe Zapico Alonso)
Cae la tarde
aplastándome,
viene la sed
y la sed me seca.
La noche mortuoria
humedece mis tejidos,
cae el día
cae la noche,
y me aplastan
me aplastan.

(Felipe Zapico Alonso)

viernes, 23 de julio de 2010

Nunca tomaré ya
el tren para Nueva York.
Olvidaré el raíl,
al revisor,
los tejados nevados,
tu cuerpo abrasándome,
recordaré
el precio del billete
y tu mirada al mentirme.

(Felipe Zapico Alonso)
Son los días los que pasan,
sólo los días.
Tú permaneces
hiriente,
y no faltas ni un sólo día.

(Felipe Zapico Alonso)

jueves, 22 de julio de 2010

El columpio
había quedado roto
los niños lloraban
y tú sólo pensabas
en librarte de mí,
en romperme.

(Felipe Zapico Alonso)
Acopié gozos
llegó el yermo
y fue tanta la tristeza
que sólo pude escribirlo.

(Felipe Zapico Alonso)
Me has dejado en barbecho
soy casi un erial,
para ti,
un desierto.

(Felipe Zapico Alonso)

domingo, 18 de julio de 2010

No volverá a ser hoy
hasta que pasen cuatro años.
Te habré olvidado,
me habrás deseado.
Los tumultos se sucederán
y tu letargo irá en aumento
seguiré viviendo sin sentido
mientras tú dejas escapar la vida.

(Felipe Zapico Alonso)
Estabas rota,
nuevamente estabas rota,
te recompuse
desprotegiendo mi dolor
y destrozando mi locura
mi ingenua ternura
rompiste mi valor
sosegaste mi caja de Pandora.
Ahora, desmadejado,
recompongo la alambrada
fortifico la muralla
desbarato la cordura.

(Felipe Zapico Alonso)

jueves, 15 de julio de 2010

No sé nada

Ahora tengo que hacer que no sé nada
que no me entero.
Como si no supiera reconocer
que alguien de carne y hueso
-sobre todo de carne-
está en su cabeza.
Como si no conociera
esa falta de atención
y esos larguísimos monólogos.

(Rafael Álvarez Nogal)

Los números

Me gusta escribir las cuatro letras del número tres
y las seis del número cuatro.
Nos miramos cinco veces
antes de besarnos
y no sé cuántas veces antes de decirte ¿bailas conmigo?
Nunca he conseguido contar tus vértebras
ni me ha dado tiempo
a masajear tus diez dedos de los pies.
Conozco bien tus pares
y de los impares y blandos
no es el momento de hablar.
Siete pasos dimos de la mano
hasta que me la soltaste
y de eso hace dos años y medio.
Sesenta pulsaciones no sé cuándo
pero muchas más si me besas con los ojos cerrados
durante más de ciento veinte segundos.
Entrelazas tus cinco dedos
en los cuatro huecos de mi mano
y mis pensamientos van a mil
y mi corazón
que momentáneamente tuvo cero contracciones
despierta y me instala en una sonrisa infinita.
Creo que ese infinito más uno
debe ser la felicidad
un lugar donde no hay números
y no existen dimensiones.

(Rafael Álvarez Nogal)

miércoles, 14 de julio de 2010

Pasar el trago

Debes pasar el trago tú
pero no te veas sola ni desasistida.
Estoy
y te quiero.


(Rafael Álvarez Nogal)

martes, 13 de julio de 2010

Farolas

Nos perdimos de vista.
No supimos nada en años.

Fue al volver la esquina
al atardecer
con las farolas encendidas
donde te volví a ver.

(Rafael Álvarez Nogal)

lunes, 12 de julio de 2010

Te podría hablar

Te podría hablar del otoño
desde una playa en agosto.
El otoño es hermoso
te abrazo en la calle con más ropa que ahora.
Te podría hablar
de hojas y setas
de atardeceres plácidos
y a veces de la presentida nieve.

Te podría hablar del invierno
desde una playa en agosto.
En invierno la ropa abriga
lo sé porque al llegar a casa
tienes solamente la cara fría.
Lo sé porque te repaso el cuerpo entero
sin importar el orden de la ropa
ni ningún otro orden.
Te podría hablar de la nieve real
de heladas, nieblas
y vahos.

Te podría hablar de la primavera
desde una playa en agosto.
Los días se alargan
y puedo ver el reflejo del sol en tu cara
hasta más tarde.
Me detengo
y ocupo minutos en ver el sol mortecino en tus ojos
mientras lees.
Te podría hablar de la explosión verde
de los árboles, del croar de las ranas
y de hormonas.

Te podría hablar del verano
desde una playa en agosto.
Levanto la vista
y te veo jugar con tu hijo en la playa
y creo
mientras te escribo estas líneas
que las estaciones
el transcurrir del tiempo
y las sonoras olas
se reúnen en la forma en que te miro
y te amo.

(Rafael Álvarez Nogal)

domingo, 11 de julio de 2010

Mimo

Transformado en mimo me agacho
tomo una inexistente flor
la huelo
y te la ofrezco.
Lo fantástico es que tú la recoges
la hueles
se te humedecen los ojos
y como yo
te impregnas de intangibles.

(Rafael Álvarez Nogal)

viernes, 9 de julio de 2010

Amor

Los dos enmudecieron ante la nieve. Él no cree que el lobo le ame, pero fue incapaz de dispararle.

(Jesús Díez Fernández)

sábado, 17 de abril de 2010

El bar abierto

Hay un bar abierto
con música a todo volumen,
pero con mucho, mucho silencio.
Una ciudad con un extraño ruido.
Una mujer me dice, quédate
a descansar esta noche.
Miro a los ojos del camarero
y veo las zarpas de un tigre negro.
Miro en el mapa el nombre
de esta ciudad pequeña.

Soy el hombre que se olvida de todo.
He vuelto a casa y nada recuerdo.
Mi sombra se mueve despacio
por todas partes
con su cerebro roto.
Una ciudad pequeña
lamiendo con sus dedos
los pliegues de mi memoria.
Quédate conmigo,
quédate esta noche, me dice.


(Kepa Murua)

viernes, 16 de abril de 2010

Un día negro

Te diré lo que es un día perdido.
Pensar en el sol cuando llueve.
En el calor cuando hace frío.
En el vacío cuando no eres nadie.

Te diré lo que es un día extraño.
Reprimir una lágrima con fuerza.
Pegar una bofetada al aire.
Escuchar de tu boca un grito.

Te diré lo que es un día sin aliento.
Salir por salir a la calle.
Besar una lengua sintiéndola seca.
Mirarte y no reconocerme en el espejo.

Te diré lo que es aciago por dentro.
Permanecer callado ante lo evitable.
Confundir el mundo con el engaño.
Pensar que todo está en orden.

Te diré lo que da de sí un maldito día.
Quedarte quieto cuando tienes miedo.
Sentirte salvado mientras no te salvan.
Silenciarte la boca para no equivocarse.

Te diré lo que es un día herido.
Rodar por la zanja del tiempo.
Vendarte los ojos para que te perdonen.
Pensar que todo está dicho.

Te diré lo que es sentirse aislado.
Ser un poeta a todas horas.
Ser un hombre a plena luz del día.
Pensar que nada tiene remedio.


(Kepa Murua)